lunes, 29 de enero de 2007
lunes, 22 de enero de 2007
domingo, 14 de enero de 2007
Métodos Radiactivos
Para la medida de edades geológicas, como la edad de ciertos yacimientos o la edad de la Tierra, se utilizan isótopos radiactivos de vidas medias muy largas.
Muy pocos son los átomos radiactivos con vidas medias del orden de la duración de tiempos geológicos. Los geocronologistas usan principalmente tres relojes, los cuales se caracterizan por su par de átomos: el padre, que es siempre radiactivo, y el hijo, que puede o no serlo. Estos métodos son conocidos con los nombres de potasio-argón, rubidio-estroncio y uranio-plomo, en virtud de que el primer isótopo de cada par es el átomo padre, y el segundo su descendiente. El potasio-40 al decaer da lugar al nacimiento del argón-40, que tiene una vida media de más de 1.250.000.000 de años; el rubidio-87, por su parte, da lugar al nacimiento del estroncio-87, con una vida media de 48.000.000.000 de años; y finalmente, el uranio-235 y el uranio-238 tienen por descendientes dos isótopos estables del plomo, de peso 204 y 206, respectivamente. Estos isótopos radiactivos padres generan descendientes muy lentamente, en el transcurso de muchos millones de años. Al analizar una muestra de acuerdo con la presencia del isótopo hijo, sea radiactivo o no, puede determinarse, con ayuda de las leyes del decaimiento radiactivo, el tiempo que ha transcurrido desde la formación del yacimiento o de la Tierra. En este caso, una mayor cantidad del isótopo hijo indica una mayor antigüedad de la muestra.
Estos métodos son simples en principio, pero para estimar edades deben ser aplicados con mucha precaución. En efecto, se puede calcular la edad por estos métodos, si, a partir de la fecha en que se depositó el yacimiento o se formó la Tierra, no hubo movimiento de los descendientes y los padres del par radiactivo en la muestra; es decir, si no ha habido aporte ni pérdida de los elementos allí presentes.